2016-2017

El Ayuntamiento de Barcelona prohibirá la circulación por la ciudad de los vehículos más contaminantes a partir de 2020. La medida se enmarca dentro de un Plan de 58 medidas contra la contaminación atmosférica que ha dado a conocer el consistorio barcelonés en el día de hoy.
El documento elaborado por el Gobierno que dirige Ada Colau, no obstante, no especifica aún cuáles son los vehículos que se verán afectados – y por ende el número de implicados -, puesto que los detalles serán concretados durante el primer semestre de 2017, tal y como ha anunciado la teniente de alcalde de Urbanismo, Ecología y Movilidad del Ayuntamiento, Janet Sanz.
Si bien la previsión del Ayuntamiento es que la restricción se aplique sobre aquellos vehículos que no dispongan de la etiqueta de la la Dirección General de Tráfico (DGT) que acredita el impacto ambiental de sus emisiones, es decir, los gasolina matriculados antes del 2000 y los diésel anteriores a 2006. De acuerdo con las cifras ofrecidas por El Periódico, se traduciría en 900.000 vehículos de los 2,4 millones censados en la provincia de Barcelona.
Asimismo, a fin de fomentar la retirada de los coches más nocivos para el medioambiente, el Gobierno regalará un año de abono transporte y de Bicing -servicio de alquiler de bicicletas- a cada propietario que retire del parqué uno de estos vehículos. Esta iniciativa también se desarrollará en profundidad en 2017, al igual que otras como las “iniciativas de fiscalidad ambiental”. De igual forma se baraja regular el estacionamiento en la calles con tarifas proporcionales al grado de contaminación del coche e, incluso, impedir que se aparque en los casos más graves.
Un punto que sí está claro y que ha querido resaltar Janet Sanz es que “Barcelona no es Madrid, aquí no hay episodios de contaminación por picos; aquí los problemas son estructurales y precisan soluciones estructurales”, ha asegurado. La Ciudad Condal apenas tiene entre ninguno y tres días de preaviso por contaminación, por lo que “la necesidad de mejorar la situación en el día a día” es clave más aún cuando el informe de 2015 de la Agencia de Salud Pública reflejó un incremento del 11% de dióxido de carbono, un 13% la de partículas PM10, y un 16% otros contaminantes críticos como las partículas más finas.
Por otra parte, a diferencia del Plan contra la contaminación del aire presentado a principios de este mes por el Ayuntamiento de Madrid, la limitación al tráfico se basará en el nivel de contaminación de los vehículos y no en la condición de los conductores. Cabe recordar que la estrategia diseñada por el equipo que dirige la alcaldesa madrileña, Manuela Carmena, apuesta por la creación de un Área de Prioridad Residencial (APR) en el Centro. De esta forma buscan “un reparto del espacio de aparcamiento en superficie exclusivamente para residentes y usos dotacionales, garantizando el acceso de los vehículos de no residentes a los aparcamientos de uso público en el interior del área”.

SCROLL_TEXT

Presentacions Residus